jueves, 11 de octubre de 2007

Alfonsina Storni- La caricia perdida


LA CARICIA PERDIDA
Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al pasar, la caricia que vaga sin destino ni objeto, la caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita, pude amar al primero que acertara a llegar. Nadie llega. Están solos los floridos senderos. La caricia perdida, rodará... rodará...
Si en los ojos te besan esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de besar, oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida, ¿me reconocerás?

Alfonsina Storni

DOLOR- Alfonsina Storni


DOLOR
Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar; que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos puros me vieran pasar.


Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, como una romana, para concordar con las grandes olas, y las rocas muertas y las anchas playas que ciñen el mar.


Con el paso lento, y los ojos fríos y la boca muda, dejarme llevar; ver cómo se rompen las olas azules contra los granitos y no parpadear; ver cómo las aves rapaces se comen los peces pequeños y no despertar; pensar que pudieran las frágiles barcas hundirse en las aguas y no suspirar; ver que se adelanta, la garganta al aire, el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente, perderla y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar.

Alfonsina Storni. ALMA DESNUDA




Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos.


Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola.


Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta.


Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares.


Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla.


Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera.


Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas(*) con que la primavera nos envuelve.


Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas.


Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia.


Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega.


Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia.


Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.

Alfonsina Storni

Y ahora?




Y entonces vi mi imagen desgarbada sobre el escenario: esa niña casi mujer, lívida con aroma a muerte. Su cuerpo estaba allí frente a ochenta y ocho teclas y sus dedos estaban dispuestos a bailar. Pero su ser se había ido, ya no estaba, solo quedaban las exequias del recuerdo. Lúgubre de pánico observe como cientos de agujas se desperezaban hacia mis manos. Y entonces pensé: ¿realmente vale la pena?


Fiestaaaaaaaa


Estamos a pleno


En honor al bife que se comiò rodri y al de rayado que le gustaba a anita..
jejejejeje

cASTELAR